El Gobierno permitirá importar insumos sin pagar derechos para impulsar las exportaciones

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Contenedores en puerto reflejan la medida que permite importar insumos sin pagar tributos bajo el Régimen de Aduana de Factoría.
La ampliación del RAF permite importar insumos sin tributos para producción exportable, mejorando capital de trabajo, reduciendo costos financieros y ampliando la competitividad industrial.

El Gobierno amplió el Régimen de Aduana de Factoría y permitirá importar insumos sin pagar tributos para impulsar exportaciones

El Gobierno tomó la decisión de aumentar el alcance del Régimen de Aduana de Factoría (RAF) para todas las industrias. Esta medida permitirá importar insumos sin abonar aranceles ni tributos siempre que se destinen a procesos productivos.

La propuesta quedó oficializada a través del Decreto 252/2026 y modifica un esquema vigente desde 2002 el cual estaba limitado al sector automotor. Con este cambio, todos los sectores productivos podrán beneficiarse de este régimen, mejorando la competitividad e impulsando las exportaciones.

Cómo funciona el nuevo régimen que promueve las exportaciones

El RAF permite la importación temporal de insumos, partes y componentes sin abonar tributos, pero con la condición de que se utilicen exclusivamente en la fabricación de bienes.

Por ende, si los productos finales se exportan, los aranceles no deben pagarse. Por el contrario, si se destina al mercado interno, el pago de impuestos se difiere hasta que finalice el proceso productivo.

De esta forma, las empresas pueden mejorar su capital de trabajo, postergar obligaciones fiscales y disminuir el costo financiero asociado a la importación de insumos.

Con respecto a los cambios, se elimina la exigencia de firmar acuerdos previos con cámaras sectoriales, una condición que anteriormente restringía el acceso al régimen y limitaba su alcance.

La implementación y regulación del RAF estará bajo la órbita de la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa, la cual estará encargada de definir los aspectos operativos del nuevo esquema.

De esta forma, la reforma apunta a mejorar la competitividad de la industria, disminuir costos de transacción y fomentar el empleo, impulsando la producción y las exportaciones.