Las exportaciones del complejo girasolero argentino crecieron 160% y alcanzaron una cifra no vista en más de 20 años
Aceite, semillas y subproductos lideraron el crecimiento de las ventas externas, consolidando al girasol como uno de los principales complejos agroindustriales exportadores del país.
En los primeros 4 meses del año, las exportaciones del complejo girasolero argentino alcanzaron niveles récord, posicionando al sector como uno de los principales motores de las ventas externas agroindustriales del país.
Impulsado por una combinación de mayor producción y una demanda internacional sostenida, el complejo logró exhibir los mejores resultados para el período enero-abril de las últimas dos décadas.
Los datos del primer cuatrimestre reflejan un crecimiento significativo tanto en volumen como en valor exportado, reflejando el protagonismo que el girasol viene adquiriendo dentro de la oferta exportable argentina.
Este desempeño también confirma la importancia estratégica de las cadenas agroindustriales para la generación de divisas y la inserción internacional de la producción nacional.
Crecen las exportaciones de aceite, semillas y subproductos
El complejo girasolero comprende distintos productos con presencia en los mercados internacionales, entre ellos aceite de girasol, semillas y subproductos derivados del procesamiento industrial.
Durante los primeros cuatro meses del año, las exportaciones del sector alcanzaron aproximadamente 2,2 millones de toneladas y generaron ingresos por más de USD 1.300 millones. El crecimiento se observó en prácticamente todos los segmentos que integran la cadena.
Uno de los productos con mejor desempeño fue el aceite de girasol, como también las ventas externas de semillas, mientras que los residuos y subproductos derivados del procesamiento industrial mantuvieron una evolución positiva, acompañando la expansión general del complejo.
Los mercados internacionales impulsan la expansión del sector
El girasol argentino tiene una amplia presencia en el comercio mundial y actualmente llega a cerca de 30 mercados. Entre los principales destinos se encuentran países de Asia, Europa, América y Medio Oriente, que demandan tanto aceite como semillas y productos derivados.
La diversificación de destinos permite reducir la dependencia de un único mercado y fortalecer la competitividad exportadora del complejo. Además, la creciente demanda de aceites vegetales y materias primas agroindustriales continúa generando oportunidades para ampliar la participación argentina en el comercio internacional.